Haciendo un paralelismo con el mundo offline, los marketplaces son la equivalencia a los centros comerciales.
En estos establecimientos podemos encontrar varias opciones de tiendas que venden el mismo tipo de producto.
El comerciante tiene que afrontar el reto de destacarse por encima de los comercios de la competencia.
¿La gran ventaja de tener tu negocio en esta «gran superficie» digital? Que son webs muy concurridas y con un muy buen branding
Sin embargo, tiene también una desventaja: la oferta es enorme.
En los últimos años, este formato de distribución online ha crecido vertiginosamente.
Hoy en día, son muchas las tiendas que se han unido a la venta en los marketplaces, por lo que parece necesario sumarse a la ola y canalizar parte de nuestro marketing hacia este canal.
La razón de que tantas empresas se hayan enfocado en la venta de sus productos en marketplaces se encuentra en el hecho de que los usuarios han ido cambiando sus hábitos de compra.
LOS DATOS HABLAN:
Según el Estudio Anual de ecommerce 2019, elaborado por IAB Spain y Elogia, 7 de cada 10 usuarios declaran comprar online.
Esto supone cerca de 20,3 millones de españoles de entre 16 y 65 años.
La generación Z (16-23 años) es la menos intensiva: solo 1 de cada 2 individuos de este perfil compra online.
A medida que el nivel adquisitivo aumenta, también lo hacen el consumo y las compras online.
Y en el caso de los marketplaces, los productos que más se venden son los físicos.
Además, el comprador busca mejorar su experiencia de usuario constantemente, por lo que en la actualidad ha optado por la comodidad.
Regresando a los marketplaces, tenemos que enfatizar que estas plataformas le dan al usuario esa comodidad, que requiere aún mayor que la que ofrece el ecommerce.
¿Y por qué ocurre esto?
La razón es sencilla: gracias a las plataformas de comercio electrónico, el usuario puede disponer de todos los artículos y servicios que busca en una misma página.
Hay que aclarar que los centros de compra se reservan el derecho de aceptar o no a los vendedores.
También existen supermercados digitales que están especializados en ciertos productos, por lo que no aceptarán a cualquier empresa.